Dramaturgo checo y disidente político que tras la caída del régimen comunista fue presidente de Checoslovaquia de diciembre de 1989 a julio de 1992 y, tras la separación del país, de la República Checa de enero de 1993 a febrero del 2003.
Tras una carrera brillante en el teatro, participó activamente en la Primavera de Praga y tras la invasión soviética sus obras fueron prohibidas y su pasaporte confiscado. Fue repetidamente arrestado y como firmante y principal animador de la Carta 77, movimiento que reclamaba el respeto de los derechos humanos, pasó cuatro años en la cárcel.
Convertido en un símbolo de la lucha por las libertades, pasó un total de cinco años en la cárcel. Cuando las reformas de Gorbachov en la Unión Soviética debilitaron la posición de la dictadura comunista en Checoslovaquia, Havel participó en la fundación del Foro Cívico en el que quedó aglutinada la mayor parte de la oposición (1989). Encabezó la Revolución de Terciopelo de aquel año, que, apoyada por una gran movilización popular, consiguió el desmantelamiento de la dictadura sin derramamiento de sangre e instauró en Checoslovaquia un régimen democrático, del que el propio Havel fue elegido presidente.
Defendió una línea política europeísta y democrática, marcada en lo económico por las reformas liberalizadoras del primer ministro Vaclav Klaus; el coste social del desmantelamiento de la economía planificada, especialmente gravoso para la atrasada Eslovaquia, acabó exacerbando el nacionalismo eslovaco y provocando la secesión del país, que también se produjo pacíficamente, al proclamar Eslovaquia su independencia en 1992. Dimitió como presidente para no participar en esta división, a la que se opuso frontalmente; pero, una vez constituida la República Checa, Havel fue elegido presidente por su Parlamento en 1993.